El Evangelio según Jesucristo

  • José Saramago
  • Primera edición: 1991 (O Evangelho Segundo Jesus Cristo).
  • Idioma original: portugués. Traducción al español de Basilio Losada Castro.
  • En Amazon
  • Nota: 8/10

En verdad, lo mejor de esta novela es no saber nada acerca de ella y dejarse sorprender por la historia que plantea su autor. Así que si tu intención es disfrutarla al máximo, y en contra de mis intereses, te recomiendo que cierres este blog, leas este libro, y luego, por supuesto, vuelvas 🙂

Si aún así quieres seguir leyendo (o si ya conoces la novela), en lo que viene a continuación no pretendo hacer ningún análisis teológico o religioso y, sin ánimo de ofender a nadie, me limitaré a comentar el libro y lo que en él se cuenta.

Saramago nos plantea un Evangelio humano. Contado desde una posición cercana a su protagonista, Jesús, que tiene las mismas dudas y preocupaciones que cualquier otra persona tendría una vez que conoce su destino trágico. Mientras el pobre Jesús lidia con sus problemas terrenales, su Padre, Dios, se aparece como un dios caprichoso, más parecido al del Antiguo Testamento, o incluso a los dioses romanos o griegos. Que todo lo sabe, todo lo puede, y en esa soledad aburrida, juega con los humanos, en los que busca adoración a cualquier precio. Ni siquiera pretende acabar con el Mal, ya que sin él los humanos no tendrían necesidad de Dios. Y que tiene que competir por su cuota de mercado con otros dioses. La táctica para hacerlo se presenta como cruel: Dios engendra un hijo para que muera por él. No por nosotros, sino por él. Para que lo sigan y, siguiendo su ejemplo, mueran muchos otros, mártires y víctimas de un dios que sólo quiere aumentar su cuota de mercado.

El evangelio recrea el tono de los Evangelistas pero aporta un punto de vista actual. ¿Quién de nosotros aceptaría de un padre el trazar para su hijo un destino de martirio? Y le da ese tono de irrealidad con comentarios que sitúan en una época en la que los profetas y los milagros son más habituales.

No obstante, para mí, el mejor personaje de todos es el DIablo. Un ángel caído, mendigo, peregrino, Pastor. Oscuro, pobre y que no hace ascos a los placeres terrenales. Que cuida de Jesús cuando este se encuentra perdido e incluso le pide a Dios que lo readmita en el Cielo.

Saramago usa una narración ágil y un humor fino durante todo el relato, que alcanza su apoteosis en la escena de la barca. Para mí, la mejor del libro. Cuando Jesús, Dios y El Diablo se juntan para discutir cuál será el destino de Jesús  y qué tiene que hacer este para alcanzarlo. Las consecuencias de este encuentro son cruciales para un final que, por si no me has hecho caso y has continuado leyendo, no desvelaré. Pero que merece la pena ser leído.

Esta novela causó un gran revuelo cuando salió debido a que cuestiona las creencias y las religiones, en general, proponiendo una versión alternativa y humana del Evangelio. Como dice Ascen en su reseña, es, en realida, un ensayo sobre lo divino y lo humano que busca la reflexión consciente sobre nuestras creencias.

 

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